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Página
# 39
¿Obra maestra?
Por:
Rolmen
No entiendo esta "obra maestra" con un
título muy emotivo, muy fascinante y muy
original, "Rakatá", ¿Cuánto encierra
este nombre?
Me
pregunto ¿Que quiere decir dicha palabra?
¿La podré encontrar en el diccionario de
la Real Academia de nuestra lengua? ¿Habrá
algún erudito en lenguas que me pueda
descifrar tan hermosa palabra? ¿Que
dirían los grandes compositores Mozart,
Chopin, Beethoven, Liszt, Wagner etc.
etc. de esta obra musical titulada
Rakatá? Y de paso, vuelto millonarios a
sus intérpretes y compositores.
Su
letra tan profunda es una poesía
manifestada por la cual se quedarían
cortos poetas tales como Amado Nervo,
Gustavo Adolfo Becker, Pablo Neruda,
Federico García Lorca etc etc.
Bueno, para no cansarles de mi
admiración a esta obra musical, he aquí
la letra de ... "Rakatá"
Salte…
W con...
Si no estás bailando con ella salte...
Y Yandel
Si no estás perriando con ella salte...
Luny, medio millon de copias
obligado
Si no estás bailando con ella salte...
El duo de la historia, en Mas Flow 2
Para Hacerle...
Rakatá, rakatá,
Si se me pega voy a darle,
Rakatá, rakatá,
Esta noche quiero hacerle,
Rakatá, rakatá,
Si se me pega voy a darle,
Rakatá, rakatá,
Heeh... Me toca a mi..
Campicu llego el fontu,
No trates de apagarme por que te
apagas tu,
W, apágale la luz,
Mami acelera duro es pupu.
Tiene 20 enemigas, 2 amigas,
Pantallas en la barriga, tatuaje en
la bejiga,
En el culipandeo ella mata la liga,
Siga...si, si..siga...
Para Hacerle...
Rakatá, rakatá,
Si se me pega voy a darle,
Rakatá, rakatá,
Esta noche quiero
hacerle,
Rakatá, rakata,
Si se me pega voy a darle,
Rakatá, rakatá,
Heeh... Nely, nos vamos...
Le gusta que Wisin la agarre por el
pelo, grítalo
Papi dame lo que quiero
Sienta la pasión del callejero,
grítalo
Papi dame lo que quiero
Biscochito dáme un beso con sabor a
caramelo, grítalo
Papi dáme lo que quiero
Cielo, a ese trago le falta hielo,
grítalo
Papi dáme lo que quiero
Pues tenga lo suyo, sin orgullo,
Yo tengo el agua pa’ ese capullo,
Zzzz, mami deja el murmullo,
Coje lo que tuyo, tu, tuyo...
Para Hacerle...
Rakatá, rakatá,
Si se me pega voy a darle,
Rakatá, rakatá,
Esta noche quiero hacerle,
Rakatá, rakatá,
Si se me pega voy a darle,
Rakatá, rakatá,
Heh... Luny
Ahora hay que trabajar de medio
millón pa’arriba,
Tu sabes, el duo de la historia
W El sobreviviente con Yandel, ellos
los saben...
Mas Flow 2 el que para ventas...
Este disco no hay que lo supere,
Matando la liga, el arma secreta,
sin miedo,
Nelly...
Mas Flow 2,
W, el sobreviviente con Yandel,
El duo dinámico...
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"Los
cumpleaños de 50"
Por: Marciano Durán
Así
es la vida.
Primero te llevaban a los bautismos y vos no
te enterabas ni te acordabas de nada.
Después cumplías tu primer añito y tampoco
te enterabas.
Esas fabulosas fiestas estaban hechas para
los papás y los abuelos del nene, y más aún…
para los papás y los abuelos de los nenes de
los demás.
Por tercero o cuarto de secundaria te
empezaban a llover invitaciones en
cartulinas blancas con letras doradas: ¡Llegábamos
a los cumpleaños de 15!
Ocho o diez años después aparecían los
casamientos.
La misma que cumplió quince te avisaba que
“vamos a ser dos” o incluso alguna se
animaba con Benedetti y te ponía “Somos
muchos más que dos”.
Siete u ocho meses después (nueve a más
tardar) entendías que no había sido “ni en
la calle” ni “codo a codo”.
Y como nos quedaba un hueco grande sin
festejos hasta que llegaran las Bodas de Oro,
a alguien se le ocurrió inventar Los
Cumpleaños de 50.
¡Y estuvo genial!
Yo no sé quien fue, pero que fue un uruguayo
no tengo dudas.
Porque para inventar festejos y feriados no
nos ganan ni los argentinos.
¡Sí, señor!!….por suerte está de moda
encontrarte con gente gorda, pelada, hecha
pelota, sorda y canosa que alguna vez trepó
muros con nosotros.
Es casi, casi la Fiesta de la Nostalgia pero
con permiso de Lecueder.
–No tengo idea qué ropa ponerme– le dije a
mi mujer.
–¡¿Vos no tenés idea?!– me contestó. ¿Y yo?…
que la última vez que me sacaste fue cuando
vinieron Los Olimareños al Centenario.
Lo que no nos quedaba estrecho, no permitía
que se prendieran los botones.
Lo que no nos ajustaba las muñecas, nos
estrangulaba el cuello.
Los zapatos nos comprimían los dedos y el
verbo que conjugábamos por primera vez era
“matambrear”… casi todo nos matambreaba
alguna parte del cuerpo.
Fui hasta el ropero y le dije a mi mujer:
–Vos vestite en el baño. Cuando yo esté
pronto te aviso y nos encontramos en el
pasillo.
Me puse una camisa de seda… pero sólo me
prendió un botón.
El de más abajo, el que ponen al final,
justo el que queda adentro del pantalón y
nadie se entera si prendió o no.
Entendí finalmente lo de “al santo botón”.
Para disimular me puse un buzo de lana, que
de tan justo que me quedaba me marcaba el
ombligo con una perfección que ni labrado.
–¡¿Y si les decimos que se nos enfermó
Pilarcita y los padres tenían que salir?!–
gritó mi mujer desde el baño como haciendo
fuerza para cerrar un cajón, un baúl o un
pantalón.
Continúa en la página 40
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Si el fondo musical te gustó y deseas
escucharlo nuevamente hazle un "refresh" a la página y listo.
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