Hace
ya unos 4 años, cuando no tenía idea de cómo
se inscribe uno a un grupo y confieso que
todavía en la actualidad se me olvida el
mecanismo, pero no tiene esto importancia,
la cuestión es que, en el primer grupo
encontré personas encantadoras, y más de una
que estaba subida en la carrera de la
competencia, una en especial sabía de todo,
siempre muy documentado y con el tiempo,
descubrí que no sabía de todo, solamente
tenía la información consultando la
biblioteca cibernética de la universidad
donde trabajaba y ha de seguir trabajando.
Pues
bien, he encontrado varias personas,
posiblemente unas 80 o tal ves más, no lo sé
con exactitud, cosa que no me quita el sueño,
el punto es que tienen unos grandes huecos
en su existencia y tratan de llenarlo de una
y mil maneras, pero no les satisface ni una
ni otra, así que hice un viaje dentro de mi
existencia y empecé a recordar mi vida de
infante toda ella callejera.
En
las calles, los llanos y las colonias pobres,
ricas o medianas, en todos lados hay gentes
a las que se puede saludar, otras con las
que se puede platicar un poco y en fin, así
escuchando las experiencias de otros se
construye una visón de la vida, ¿cómo es que
contemplan la vida las personas?, ¿cómo es
que construyen sus realidades?, ¿de qué
mitos o creencias, usos o costumbres se
sujetan, para dar sentido a sus vidas?
Un
ocasión encontré a un chico igual que yo,
tendríamos unos 13 años, el vivía en la
calle, no tenía casa, normalmente se iba al
dormitorio público junto a la cárcel de la
pequeña ciudad, y sus desayunos los hacia en
los puestos de comidas del mercado, con los
agachados me dijo, lo poco que dejan de
tortilla o de pan lo como y las señoras que
se compadecen me ponen un poco de caldo
caliente en un tazón, hay veces que con un
pedazo de carne de pollo o lo que ha sobrado
de algún tamal de mole o de rajas de los
comensales y eso desayuno, yo no podía
creerlo y le dije, yo no podría comer así,
jajajajajaja soltó la carcajada y me dijo,
que miedo tienes, se ve que no sabes quién
eres, dime, ….¿quién eres? …Y balbuceando le
dije soy un chico de familia, voy a la
escuela y tengo todo…… bien eso es lo que tu
crees, pero dime algo más, porque me tienes
miedo, lo estoy sintiendo,… porque creo que
puedes hacerme daño, robarme mi bici o lo
poco que traigo, o golpearme……..ay, ay, ay,
ay, para empezar no eres lo que me acabas de
decir, y tu eres igual a mi, anda grita
igual que yo, y gritamos con fuerza y un
buen rato, me sentí como desahogado…., ahora
ríete de nuestra simpleza
jajajajajajajajajajajajaja, y las lagrimas
salían de nuestros ojos…., ves ese pequeño
almacén, vamos entra conmigo y a unos pasos
hay un espejo, lo hicimos y nos vimos, el
dijo ¿qué ves?... A dos chicos, bien
respondió. Eso es lo que eres.
Tu me
harías daño?... No respondí, yo tampoco
asentó y a continuación me dijo, tu familia
y lo que tienes, tu escuela y tus
compañeritos en ella, en fin todo cambiará,
porque todo cambia, pero el dolor no cambia
y es algo que por naturaleza repelemos, no
estamos aquí para sufrir el dolor, estamos
aquí para sonreír a carcajadas como hace
rato, eso nos dio placer, alegría,
beneplácito, esa sensación de plenitud y de
felicidad, para eso estamos aquí.
Oye,
oye, pero no entiendo, frente al espejo me
has dicho que eso es lo que soy, qué soy?...
Eres tu realidad, eso es lo que eres, igual
que yo, eso soy.
Cuando vengas a los barrios pobres a
repartir con Candido el pan a las casas y a
las misceláneas, no tengas miedo se natural
y amárrate con firmeza a tu realidad, que no
es otra cosa que tu verdad y que no cambia ,
no cambia , es entonces lo que nos deleita y
alegra desde nuestro origen hasta nuestra
muerte, lo permanente, eso esta dentro de ti
y de mi y de cualquiera, todo lo demás no es
nuestro, cambia y se destruye, nosotros
creceremos y vamos cambiando, la escuela
también, las calles, las personas, todo en
si cambia, pero solamente, lo que eres tú,
tu realidad, tu verdad, esa hace que tu
existencia no vaya a la deriva, se feliz de
inicio a fin.
Espera, cómo sabes estas cosas?... porque no
hace mucho tuve todo lo que tu tienes ahora
y cuando deje de tener, me di cuenta que
reía igual, que soy único con fina ropa,
casa y alimentos , o huérfano en harapos y
sin alimentos, mi realidad la vivo a
plenitud y sigo repeliendo el dolor y amo lo
que soy, la felicidad es permanente en mi
interior y aflora como hoy contigo mientras
estamos juntos, gritando, riendo hasta las
lagrimas y caminando juntos simplemente
platicando, así que, sé, qué soy y quién
soy, conforme crezca, tendré mejores
oportunidades que me den alegría y bien ser,
bien estar y hasta bien tener, pero lo
importante seguiré siendo una persona feliz.
Me
despido de ti, ve a tu casa y espero que
comprendas algo de esto, no miedo, no
incertidumbre, la próxima vez que te
encuentre en estos barrios, ten dentro de ti
la certeza de tu realidad y la bondad de lo
que te haga feliz eso eres y para eso estas
aquí.
Así,
me dio un abrazo y se perdió al dar vuelta a
la esquina de la calle, yo me quedé sentado
en la orilla de la banqueta y Candido, me
grito….., vanos amigo mío, súbete a la bici
y apúrate que mi mamá nos invitó a merendar
unos panes de dulce con café y canela,
Candido tenía una sonrisa plena en el rostro
y yo me reí a carcajadas.
¿Quién
eres? ¿Para qué estamos en este planeta azul?
Interesantes preguntas que pocos nos podemos
contestar y en función de ellas vivir
felices, de inicio a fin.