| Nuestro
planeta Tierra en sus muchísimos años de existencia han vivido sobre la
misma, una cantidad de personas incalculable de toda raza, credo,
religión y costumbres, entre esto último hay personas que se han
comportado en el lapso de su existencia con mucho dolo al extremo de
aniquilar a sus semejantes en cada ocasión en que se le ha presentado la
oportunidad.
Por
lo dicho anteriormente estas mismas personas a travez del tiempo han
dejado de existir en cualquier rincón del planeta y por ello mismo los
que actualmente vivimos, sea donde sea, nos encontramos sobre
cementerios que justo están bajo nuestros pies y entre esos seres que
dejaron de existir hay quienes, y se encuentran entre cientos de miles,
que asesinaron y por ende, su espíritu el cual podríamos llamar
demoníaco o en su defecto criaturas sobrenaturales ha quedado penando
siempre al servicio del mal como tal lo fueron cuando vivieron sobre la
tierra.
A
estos seres malignos se les denomina con diversos nombres según la
cultura popular de cada región, ejemplo, en el Islam reciben el nombre
de Jinn, en la India se les conoce como asuras, en el judeo-cristianismo
se les denomina ángeles caídos en desgracia pero en resumen, son
demonios.
Por eso no
es de extrañar que sucedan apariciones de entes maléficos en casas
habitacionales en cualquier parte del mundo, a veces en carreteras,
otras más en vehículos de transporte como barcos, autos, etc. etc. etc.
Estos seres
van penando en otra dimensión pero hacen acto de presencia a los seres
humanos para destruirles. Estas fuerzas negativas se introducen en la
mente de las personas para con engaños, succionarles su conciencia y
cometer hechos dolosos y eso se ha visto en muchos casos en que ha
habido personas que han cometido actos criminales de gran magnitud y
cuando se les ha preguntado el porqué lo hicieron aducen que dentro de
su mente escuchó órdenes de asesinar a determinadas personas incluso ha
habido quienes han matado a sus padres y resto de su familia y dan la
misma versión cuando se les ha interrogado sobre su acción delictiva.
En ocasiones, cuando el ser
humano lucha en contra de lo negativo,
y los entes del mal no pueden
colarse en los cuerpos sutiles de las personas, llegan a sus centros
energéticos, tratando de consumir la mayor cantidad de energías, atascan
sus centros motrices y volitivos intentando debilitar a la victima que
comienza a dar señales de debilitamiento e irritabilidad y es cuando el
peligro de dicha persona comienza a dar señales inequívocas de que algo
dentro de si misma está absorbiendo todos sus impulsos.
Todo aquel
que asesina lleva en su mente un espíritu maligno que le induce a
cometer determinado crimen, incluso, los gobernantes cuando se quitan de
encima a sus enemigos políticos en algún país donde la democracia es
solo un nombre, son impelidos por fuerzas negativas que se introducen en
sus mentes para hacer ejecutar sus mandatos.
Las guerras
son manejadas por espíritus diabólicos que ávidos de sangre y maldad
extrema, se apoderan de la mente de los precursores de las mismas para
que haya maldad ilimitada, todo, absolutamente todo lo que conlleve
negatividad es habilmente manejado por espíritus del mal.
En cualquier
lugar hay espíritus malignos al acecho de los débiles o los que no se
acercan a Dios para que gobierne sus vidas. No soy religioso, muchas
veces lo he hecho saber pero si, creo en el Creador del Universo y
aseguro que estando de su parte jamás habrá un espíritu maligno que
pueda penetrar en nuestra mente para cometer dolos de cualquier índole
por doquier.
Los
espíritus malignos o demonios, muchas veces atacan en conjunto y por
ello mismo, cuando han penetrado en el ser humano y haya que
expulsarles, esto debe ser de uno en uno hasta que hayan desaparecido
todos. Es difícil sacar un espíritu maligno cuando ha penetrado en un
cuerpo porque se ha adueñado de la voluntad absoluta del indivíduo y la
facultad de decidir y ordenar su propia conducta ya no le es fácil de
dirigir por si misma pues ésta es manejada con docilidad por el
demonio que lleva deentro de si y es ahí cuando intervienen personas que
tienen cierta habilidad para hacer salir al, o los intrusos por medio de
oraciones invocando a Dios para que libere al prisionero de un maligno
espíritu socarrón.
Todos vemos
a los demás pero jamás podremos penetrar sus mentes porque es lo único a
lo que tenemos derecho de privacidad y es la parte débil de nuestro ser
y la que más tenemos que cuidar pues por esa puerta invisible entran los
espíritus del mal para impulsarnos hacer lo indebido.
Y por
supuesto que todos llevamos dentro de si un espíritu, el nuestro, el que
nos pertenece por dercho propio y mandato Divino y es contra quien
luchan los espíritus malignos para apoderarse de nuestra mente, cuerpo y
energía.
Debemos
estar atentos constantemente porque cuando tenemos malos impulsos o
malos pensamientos en contra de algún semejante es porque un espíritu
del mal se quiere apoderar de nuestra conciencia y ello, a toda costa no
lo debemos permitir buscando la protección Divina en cada vez que le
busquemos e imploremos nos defienda de lo negativo.
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